Es verdad que la andadura de generar una planta de reciclaje en Plasencia para sustituir la escombrera actual de la carretera de Salamanca está siendo un camino complejo. El ayuntamiento sacó a concurso, en dos ocasiones, este proyecto, sin resultado satisfactorio para el Gobierno Local. De manera general, los municipios siempre han demandado una intervención regional para tipo de proyectos, muy costosos de soportar para una administración local. Ahora le toca al turno a la Diputación Cáceres. Concretamente, la pasada semana salió a la luz pública lo que parece ser la solución más adecuada para tratar adecuadamente los escombros y, al mismo tiempo, reciclar aquellos residuos susceptibles de ser reutilizados y aprovechados. El Presidente de la Diputación, Juan Andrés Tovar, ya informó en abril de 2010 en rueda de prensa y tras una reunión de trabajo con la Alcaldesa de Plasencia, Elia María Blanco, de que la institución provincial sería la encargada de resolver el tratamiento de residuos en la zona norte extremeña. Ahora la maquinaria puesta en marcha empieza a dar sus frutos. Una vez pasado los trámites administrativos, y donde la rubrica del convenio entre Diputación y Junta ha sido vital para la materialización de este ambicioso plan, la construcción de una planta de reciclaje en Plasencia que sustituya a la escombrera actual comienza a ser una realidad tangible. Está más cerca que nunca. Los objetivos puestos en nivel regional son, por un lado, eliminar las escombreras de 137 municipios de la zona norte de Extremadura entre los que se encuentra la Capital del Jerte. Y, por otro lado, sustituir de estas zonas los residuos procedentes de la construcción por plantas de acopio, más conocidos como Puntos Limpios. La tercera línea de actuación se enmarca en la creación de 16 plantas de transferencia a donde irán a parar dichos residuos. El paso final es la creación de la Planta de Reciclaje en la Capital del Jerte. Para ello, el plan prevé once millones de euros de inversión. Una cifra que en tiempo, tras pasar los rigorosos trámites administrativos se traduce entre 12 y 18 meses de obras. Es decir, 2010 es la fecha clave para que Plasencia cuente con una de las Plantas de reciclaje de más importante de la región.














