La ciudad de Cáceres recuperaba poco a poco la normalidad ante la fuerte tromba de agua y granizo de la noche del jueves y que ha causado cuantiosos daños materiales, sobre todo en los barrios de San Blas y Aguas Vivas.
La estación meteorológica de Cáceres registró un nivel de precipitaciones próximo a los 50 litros por metro cuadrado entre las 20.30 y 21.30 horas. En el momento de mayor intensidad, se llegaron a recoger casi 25 litros en 15 minutos.
El Presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, se ha desplazado este viernes a Cáceres para comprobar personalmente los desperfectos y daños causados por la tromba de agua.
Para el Presidente autonómico si esta terrible tormenta se hubiese producido a otra hora más temprana “probablemente estaríamos hablando de una desgracia mayor, pero afortunadamente solo tenemos que lamentar daños materiales y eso se puede arreglar”.
Fernández Vara ha mantenido una reunión con la alcaldesa de la ciudad, Carmen Heras, el subdelegado del Gobierno en Cáceres, Fernando Solís, y responsables de los cuerpos que han estado durante toda la noche y la mañana interviniendo en las múltiples incidencias causadas por el agua y el granizo.
Tras esta reunión, el Presidente junto a la alcaldesa y los responsables municipales se han desplazado a pie por la ciudad para comprobar in situ los destrozos ocasionados por la granizada. Además, el Presidente se puso a disposición del Ayuntamiento cacereño para ayudar en todo lo posible a solucionar los problemas causados y quedó a la espera de la valoración definitiva de los daños que haga el Ayuntamiento, a esto añadió un llamamiento a las aseguradoras para que en esta situación sean ágiles y diligentes para solucionar los problemas, porque “es ahora cuando de verdad hay que estar aquí”, aseguró.















