Los hechos ocurrieron el pasado domingo cerca de las 2.30 horas de la madrugada, cuando efectivos de la Policía Local llevaron a cabo una inspección rutinaria de los bares situados en la calle Patalón con el objetivo de comunicar e informar a los propietarios y encargados el cumplimiento de las normas sobre ruidos y horario de cierre. Al llegar al bar Caché- precintado desde el día 22 de julio de 2009- los agentes pudieron comprobar que se encontraba abierto al público y con clientes consumiendo en su interior. Habían roto el precinto incumpliendo así el decreto de cierre. Esto supone, según el informe policial, el quebrantamiento de una medida cautelar. Además, en el momento de la inspección el propietario no se encontraba en el local, por lo que los agentes procedieron a la correspondiente identificación del camarero. Posteriormente, los agentes le informaron de la irregularidad que estaba cometiendo y, evidentemente, le comunicaron que no podía abrir al público hasta que no regularice toda la documentación y licencias. Al día siguiente, concretamente durante la madrugada del lunes, 12 de julio, después de la celebración en la Puerta del Sol de la victoria del mundial, la policía local pudo comprobar que este bar seguía abierto al público. Finalmente, estas infracciones han sido denunciadas ante el Juzgado de Guardia de Plasencia, en este último caso por desobediencia a la Autoridad. El local fue precintado nuevamente este lunes, a las 12.30 horas, y será objeto de un seguimiento especial por parte de la Policía Local. Pero este no ha sido en único establecimiento cerrado al público, el pasado sábado efectivos de la Policía Nacional y Local procedieron al cierre de un club de alterne situado en el antiguo molino de San Lázaro tras no presentar la licencia de apertura para este tipo de establecimientos.















