La nueva planta de reciclaje de residuos de la construcción de Plasencia, cuya ejecución supondrá la eliminación de la escombrera actual, ilegal desde hace cinco años según la normativa autonómica, comienza a ser una realidad tras la licitación del proyecto por parte de la Diputación de Cáceres.
El proyecto, que supondrá una inversión de algo más de 9 millones de euros, se enmarca dentro de un programa piloto de la institución provincial para el tratamiento de los residuos de la construcción en la zona norte de Cáceres.
El programa afecta a 136 municipios, en cada uno de los cuales se situará un punto de acopio o punto limpio, e incluirá la creación de seis plantas de transferencia en otros tantos municipios acogidos al plan y una planta principal de reciclaje, que se sitúa en Plasencia, donde se reciclará en torno al 80 por ciento de los materiales para ser usados posteriormente como nuevos materiales de construcción.
La creación de estas plantas se financiará con fondos FEDER y una vez que estén construidas se procederá al sellado de todas las escombreras de los municipios de acuerdo con la Junta de Extremadura, competente en la materia.
El Boletín Oficial de la Provincia ha publicado este miércoles el anuncio de licitación para la concesión de la obra pública de construcción de las infraestructuras así como de explotación del servicio destinado a la valorización y eliminación de los residuos de construcción en la zona norte de la provincia de Cáceres.
El plazo de ejecución se establece en doce meses para la obra y veinticinco años para la explotación.















