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La ermita de San Lázaro de la ciudad de Plasencia recupera su anterior esplendor, tras las obras de restauración realizadas en los últimos años por parte de
La ermita data de fechas anteriores al siglo XIII. Por lo tanto es un edificio de gran valor histórico. Las obras de recuperación y restauración del templo comenzaron en el año 2002, gracias a una comisión mixta formada entre la consejería de cultura y turismo de
Las obras han sido orientadas hacia la subsanación de diferentes patologías que sufría la ermita. Unas de las peores eran las humedades que padecían los muros del templo. Concretamente en el muro del evangelio se ha practicado un drenaje interior para paliar este problema. Este muro es muy significativo ya que está asentado sobre el mismo cerro, el cual le sirve de base.
También, en el solado interior, se ha colocado una nueva solera con láminas de granito. Se ha restaurado la cubierta del ábside y han dotado al edificio de instalación eléctrica y una potente iluminación exterior.
En las traseras del templo se ha construido una pequeña sacristía. En cuanto al exterior, se han limpiado los sillares, se han rellenado las grietas con mortero de cal y se ha colocado un tejadillo en la entrada más elevado que su antecesor. Ya que el anterior era demasiado bajo y causaba problemas para sacar al cristo de la ermita en procesión.
En referencia a los dos retablos pertenecientes a San Lázaro, ambos han sido restaurados. El primero, de cerámica de Talavera, está dedicado a San Crispín y San Cipriano. Su restauración comenzó en el año 95-96. Y próximamente se volverá a instalar en la ermita, pero primero se debe de comprobar la estabilidad del muro donde va a ser instalado.
El segundo retablo pertenece al primer renacimiento español. Y se cree que su autor fue Juan de Borgoña o Antonio Camontes. De este retablo se ha hecho una réplica, la cual es la que está instalada en San Lázaro. Mientras que el original se encuentra en el obispado.
La directora general de patrimonio cultural de
La alcaldesa de Plasencia, Elia María Blanco, se ha mostrado satisfecha con esta restauración y a la vez ilusionada por volver a verla abierta y puesta a disposición de sus fieles.















