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El Ayuntamiento de Plasencia ha puesto en marcha una llamativa campaña que pretende fomentar el civismo y poner freno al vandalismo ejercido contra el mobiliario urbano, que cada año cuesta a las arcas municipales más 120.000 euros, cifra que podría emplearse en otras instalaciones o actividades para la ciudad.
La lista de instalaciones que suele ser objeto del ataque de los vándalos es larga y también costosa para todos los ciudadanos. Juegos infantiles, bancos, papeleras, contenedores, focos y farolas, aparatos de gimnasia, carteles… son algunas de las instalaciones que la concejalía de Obras tiene que reponer con demasiada frecuencia.
Las concejalías de Obras y Servicios Municipales, tratan de combatir este tipo de actos con una singular campaña de concienciación de la ciudadanía, una iniciativa lleva por título “El Mobiliario urbano es de todos, respétalo”y que han presentado este viernes ante los medios de comunicación.
La alcaldesa de Plasencia, Elia María Blanco, acompañada de la Corporación Municipal, ha colocado simbólicamente unas etiquetas en la en la Plaza Mayor con el precio de lo que cuesta limpiar una farola (1230 euros) y uno de los bancos (520 euros).
Así, más de 50 etiquetas cuelgan de farolas, bancos, papeleras, contenedores y parques infantiles, repartidas tanto por la zona centro de la ciudad como en los barrios, parques y jardines. De esta forma se pretende concienciar a los placentinos del dinero que cuesta reponer este tipo de instalaciones.
Los precios que se van a ver en las etiquetas oscilan desde los 6.000 euros que el Ayuntamiento invierte en materia de limpieza de fachadas, hasta los 1.320 euros o 20.000 euros que cuesta reponer una farola o un juego infantil, respectivamente.















