Mediante un comunicado, Izquierda Unida de Plasencia ha pedido al Ayuntamiento de la ciudad que adopte las medidas necesarias para que como máximo transcurran tres meses desde que se certifica la finalización de obra de un nuevo establecimiento hasta la concesión de la licencia de apertura.
Según Izquierda Unida, no es de recibo el excesivo tiempo que el Ayuntamiento placentino tarda en dar las licencias de apertura para cualquier actividad económica, llegando a transcurrir años “en muchos casos”, dice la nota.
Explican que, desde su punto de vista, lo que ha venido sucediendo es que ha funcionado en muchos casos lo que se conoce como “silencio negativo” de la administración. De acuerdo con este principio, creyendo que el local cumple los requisitos, se abre el negocio de forma provisional hasta que llegue la licencia definitiva. El problema es que, a veces, tarda años o, a veces, falta algún requisito.
Para evitar esta situación, la organización política que lidera Luis Ranilla insta al gobierno municipal a que ponga los medios para que no transcurran más de tres meses desde que se certifica en el Ayuntamiento la finalización de obra hasta la concesión de la Licencia Municipal de Apertura, incluidos los negocios de actividad clasificada.
Para ello proponen que se simplifiquen los trámites, si es posible; que se aumente el número de técnicos municipales, si estos son insuficientes; o que se forme mejor a los existentes. Pero lo que para Izquierda Unida está claro es que “alguna razón debe haber para que se tarde tanto tiempo en dar las licencias de apertura”.
Finalizan su nota destacando que este trámite, imprescindible para abrir cualquier negocio, es sumamente importante en una ciudad como Plasencia, cuya economía está basada en el pequeño negocio, al que consideran generador de muchos puestos de trabajo y que, por lo tanto, es necesario impulsar, como ya se proponía en las bases del Plan de Empleo que hizo público Izquierda Unida hace unos meses.















